“Te disgusta escuchar que en Estados Unidos los obreros están mejor con Trump que con Obama. O que con Bolsonaro van a estar mejor que con Lula”. Poeta que quiere ser anónimo.
Ante la imagen desastrosa del fracaso, Anthony Quinn, en el rol de Zorba, instigaba a bailar. Es el baile que debe imitar, en cualquier playa de Brasil, el obcecado progresista que votó por Fernando Haddad. Al coronarse la fuerza brutal de Jair Bolsonaro como presidente de la República del “Ordem e progresso”.
“Es que la izquierda cometió el error de descuidar la seguridad”, confirma el Poeta Anónimo.
“El brasileño está harto, no quiere que lo asalten más. Piensa que, con Bolsonaro, el delincuente la va a pasar muy mal”. El triunfo de la barbaridad ideológica, en las elecciones de Brasil, refleja la consecuencia más deplorable del Lava Jato. Baño de infatuada decencia que sirvió para identificar a la política con el delito.
Pero los orgiásticos negociados de ningún modo legitiman el sombrío final. Con el espectáculo circular de las mujeres contentas con Bolsonaro, pese a ser rigurosamente maltratadas. Como los negros sin conciencia culposa que se muestran también eufóricos, extrañamente felices, mientras los fervorosos “bishas” saltan y celebran la irrupción exitosa del verdugo que llega, precisamente, para fulminarlos.
Pero quien impresiona es el amplio conformismo del analista político local. Atenúa el catastrófico impacto de Bolsonaro con la plantada sujeción a la economía, y a la geopolítica, del Departamento de Estado. En dichosa armonización con los intereses de Estados Unidos. Por la jactancia de creer que Bolsonaro, en definitiva, va a ser otro Donald Trump.Humanistas del mundo peorPara emular su ejemplo de nacionalismo interno y apertura liberal. Con letra redonda, clara y prolija en materia de política exterior.
Pese a las petulancias sectoriales de los clasistas de Itamaraty, se cree que don Jair Bolsonaro va a hacer todo lo que el maestro modelo, Trump, le pida. Cumplir con todos los deberes para el hogar. Los que no se atrevió a cumplir del todo Mauricio Macri, el Ángel Exterminador. Terminar con la extendida influencia de China en el subcontinente, acabar “con la dictadura venezolana”, y sobre todo disolver toda aquella combinación que huela, o aluda, a Irán.
Haya sido responsable de la bomba eterna de 1994. O no. Circunstancia, después de todo, aleatoria. Corresponde que Irán haya sido y tiene que caberle el peso de la ignominia, con el permanente asedio de la justicia terrenal.
LA MEDALLA DEL MAL
Pero cuesta, infortunadamente, condecorar a Irán con la medalla del mal cuando Arabia Saudita, su máximo enemigo regional, enrolado en la causa del bien, de pronto descuartiza al periodista Jamal Khashoggi. Un opositor mediano, rebanado en el escenario serenamente sensible de la diplomacia.
En efecto, el colega Khashoggi, sobrino del potentado que financió la construcción del porteño Hotel Four Season, era un columnista crítico con determinados aspectos del reino. En especial condenaba la política represora en el Yemen, y el hostigamiento hacia Qatar, que osaba desafiar la influencia de Ryad.
Para colmo, el pobre periodista cometió el error de intentar casarse otra vez, en Estambul, con Halice Cengiz, su lícita novia turca. Entonces Jamal se dirigió al consulado de Arabia Saudita en Estambul, el 28 de septiembre, para legalizar los papeles que lo identificaban como divorciado.
Lo citaron para el 2 de octubre. Pero lo esperaba un grupo recientemente arribado para cortarlo, como si se tratara de la mortadela con pistachos. El expresionismo del recorte, al trascender y hacerse público, debió haber impresionado a un humanista reconocido como Trump. Pronto Trump envió a Michael Pompeo, su Secretario de Estado, otro humanista tierno, hacia Ryad, la capital del Reino.
Pero Pompeo no se desplazó para investigar el rigor de la carnicería. Al contrario, el duro Mike fue a tratar de que el Rey Salman se irritara lo menos posible. Por las diatribas feroces que brotaban en Estados Unidos, donde es literalmente imposible controlar a la prensa. Como en el reino.
El móvil inspirador de los humanistas Pompeo y Trump se consolidó gracias al humanismo juvenil de Jared Kushner, el cordial yernito de Trump, que factura sin reparos y mantiene una amistad de hierro con el príncipe heredero, Mohammed Bin Salman. Una relación blindada, a prueba de descuartizamientos.
Entre los tres humanistas procuraban que los muchachos descuartizadores de Arabia Saudita no cancelaran la compra del armamento sofisticado por 100 mil millones de dólares. Un negocio que de ningún modo se puede perder por un par de tajos acertados. Aunque pueden, en cambio, producir el retroceso de la señora Ángela Merkel.
Derivaciones de los prejuicios deplorablemente éticos de la Unión Europea, que suele concentrarse en el respeto romántico de los derechos humanos que no sirven para nada. Derechos en los que virtualmente se defecan tanto el Principe Heredero como los humanistas mencionados, Bolsonaro incluido.
Consta que Ángela Merkel estaba a punto de entregarle a los Salmanes material de combate por miserables 450 millones de euros. De todos modos, el responsable exclusivo del entuerto fue el optimismo desmesurado del extinto Khashoggi. Por pretender volver a casarse como un saudita románticamente irremediable.
EL SUSPENSO DE ERDOGAN
Resulta invalorable, para Trump, la Arabia Saudita de rigor sunni, a los efectos de contener el chiismo de Irán, o sea el mal.
Si los vínculos políticamente comerciales se deterioran por las consecuencias del asesinato expresionista, se debilitaría la influencia de los Estados Unidos en la región, que pretende dominar pero sin entender. Como sí la entiende Recep Erdogan, el hombre fuerte de Turquía. Pieza consistente del tablero geopolítico que Turquía suele manejar con astucia. Con un pie en cada cultura, sea la islámica o la occidental.
Mientras tanto, Erdogan, con respecto al despedazamiento de Khashoggi, mantenía el suspenso, al mejor estilo de Alfred Hitchcock. Y sin siquiera aceptar las penetraciones informáticas del gobierno turco en el Consulado, territorio relativamente saudí. Pero con cámaras y micrófonos conectados que muestran los detalles perversos de los cortes sanguinarios del estilista artesanal Maher Abdulaziz Mutreb.
Humanistas del mundo peorSe trata de un amigo de la vida de Mohamed Bin Salman, el amiguito del humanista Jared, el yerno de Trump. Los tajos de Maher Abdulaziz fueron vibrantes. Pero por acotaciones de la diplomacia no se pueden -una lástima- exhibir.
A través de la mano lenta de Turquía quien dicta su presencia en el tablero es Rusia. Con un Putin también humanista, estadista inescrupulosamente superior que se transformó en una fuente inagotable de problemas para Trump. Putin dista de resignarse a ser, en la región, un actor de reparto. Como Erdogan, pugna por tener el rol principal. De la mano, también, de Irán, y por lo tanto de Siria. Con complacencia de Qatar. De manera que el pobre Trump no puede ocultar sus horribles deseos de perdonar a los Salmanes del Reino. Debe actuar como si en el consulado no hubiera ocurrido ningún crimen inspirador de la gran prensa americana que lo detesta con énfasis.
Lo que necesita Trump es continuar con la sistemática venta de la ferretería que le sirve a Arabia Saudita para masacrar a los miserables yemenitas. Los que ya no tienen hacia dónde emigrar. Ni siquiera pueden intentarlo, como los hondureños que pretenden llegar a la tierra de Trump.
YEMENITAS DE AMÉRICA CENTRAL
En caravana, los migrantes. Miles de desposeídos que parten de Honduras, tratan de atravesar Méjico para llegar a los Estados Unidos. El país ilusorio, donde Trump supo crear infinidad de fuentes de trabajo. Pero “primero para los americanos”. Slogan copiado de “le francais d’abord”, que entonaba Jean Marie Le Pen para separar argelinos y senegaleses. Otro humanista, antecedente también de Bolsonaro.
Pero Trump se encuentra decidido a utilizar el ejército para evitar que los yemenitas desposeídos de América Central atraviesen sus fronteras.
Otra resaca del mundo de porquería, el mundo peor, donde se desvaneció para siempre el concepto progresista de solidaridad, esa petulancia de izquierdistas. Millones de desplazados, miserables de todos los continentes, desposeídos que sólo parecen ser tema principal para el Papa Francisco, que ilustra su papado con la misa en la Isla de Lampedusa, donde arriban barcazas con africanos despreciables que se aventuran en la iniciativa privada de rajar de sus orígenes de miseria.
Cada día más hostigado, llamativamente, este Papa de Flores, que ofreció su misa también en la frontera de Estados Unidos con Méjico. Atacado por los obispos pedófilos del universo, y por los compadres obtusos de su país biológico. Por diversas mezquindades, derivaciones de la agenda menor de una Argentina enojada, sin fe, que de ningún modo merece tener un Papa biológicamente argentino.
09 de septiembre. Desde el Municipio informaron que Juan Pablo García ya se comunicó con Milena Suárez (La Libertad Avanza), Camilo Etchevarren (Juntos por el Cambio) y Gustavo Bianchi (Unión Cívica Radical) para invitarlos a participar del encuentro.
07 de septiembre. Rocío Tedesco, abogada y militante de la UCR del Partido de La Costa desde muy joven, quedó al frente de la organización juvenil del radicalismo bonaerense. Cercana al senador nacional Maximiliano Abad y al diputado provincial Diego Garciarena, su designación representa además el regreso de Adelante Buenos Aires a la conducción de la Juventud Radical provincial después de más de 15 años.
04 de septiembre. El intendente de Pinamar, Juan Ibarguren, adelantó los plazos previstos para las dos obras que transformarán la circulación por el corredor de la Costa Atlántica. El tramo de 72,4 kilómetros hacia Mar Chiquita atraviesa su etapa final, mientras que la nueva autovía de 48 kilómetros entre Mar de Ajó y Pinamar se licitará en octubre. “Viajar va a ser más ágil y más seguro, y eso nos beneficia a todos”, afirmó.
28 de agosto. Carlos Bianco, ministro de Gobierno bonaerense, firmó un convenio con el intendente Juan Pablo García para la construcción del edificio y el dictado por parte de universidades nacionales de carreras referidas al área de nuevas tecnologías.
28 de agosto. La ciudad lanzó la campaña “Sin ir más lejos” para la próxima temporada de verano y confirmó que, desde noviembre, la Cámara Empresaria Hotelera y Gastronómica local se integrará a la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina.
24 de agosto. El jefe comunal peronista, que gobierna el distrito desde 2011, explicó que se trata de “una decisión familiar y personal” aunque aclaró: “No piensen que voy a dejar de hacer política”.
21 de agosto. La nueva casa para el deporte dolorense, una obra que permaneció inconclusa durante más de 16 años, está destinada a los clubes, las escuelas y los deportistas locales y tendrá una capacidad para albergar 1.400 espectadores.
18 de agosto. Fue luego de una reunión del gabinete municipal, encabezado por el intendente Juan de Jesús, con el gerente general de la empresa, que informó que avanza con la revisión de los casos particulares sobre los que ya fueron realizados reclamos.