La crisis que envuelve al poder real del fútbol argentino y su despliegue mediático funcionó, para la Casa Rosada, como una ventana de oportunidad inesperada. No tanto por la relevancia institucional del conflicto en sí, sino por su capacidad de absorber atención pública en un momento particularmente sensible para el Gobierno nacional.
Mientras la agenda pública se desplazaba hacia la disputa deportiva y judicial, el Ejecutivo avanzó en el Congreso con un paquete de iniciativas cuyo eje es la reforma laboral, una de las reformas estructurales más resistidas por la CGT y el peronismo. “Ganar tiempo y que la atención se la lleve otro siempre es bueno”, admiten, sin rodeos, en los círculos de comunicación de La Libertad Avanza, según reconstruyó el periodista Santiago Fioritti en Clarín.
No se trata solo de una pulseada legislativa. Es, sobre todo, una carrera contra el calendario político y económico.
LA ECONOMÍA REAL EMPIEZA A DISPUTAR EL RELATO
Detrás del ruido coyuntural, el Gobierno acumula frentes abiertos. La escasez de dólares vuelve a presionar, el FMI insiste con advertencias recurrentes y los indicadores de la economía real comienzan a mostrar señales que ya no se diluyen en el discurso de la estabilización.
En los últimos veintidós meses cerraron casi 20 mil empresas y alrededor de 260 mil trabajadores perdieron su empleo formal, de acuerdo con datos oficiales de la Subsecretaría de Riesgos del Trabajo. Son números que erosionan de manera silenciosa, pero persistente, el principal activo narrativo del oficialismo: la idea de que el orden macroeconómico, por sí solo, alcanzará para recomponer expectativas.
INFLACIÓN: DE CAPITAL POLÍTICO A SEÑAL DE ALERTA
Durante el primer tramo de gestión, la baja sostenida de la inflación fue el principal capital político del presidente Javier Milei. El contraste con el 211% anual heredado del último año de la gestión de Alberto Fernández funcionó como argumento central para explicar tanto el respaldo electoral como el margen de tolerancia social frente al ajuste.
Sin embargo, ese activo empieza a mostrar señales de desgaste. En noviembre, la inflación registró un salto del 2,5%, el mayor incremento de los últimos siete meses. No se trata de un número explosivo, pero sí suficiente para encender luces amarillas en un Gobierno que había alimentado expectativas de registros con “uno adelante” o incluso inflación cero.
Milei había prometido que para agosto de 2026 la inflación estaría aniquilada. En los últimos tiempos, dejó de repetirlo. Y en política, lo que deja de decirse suele ser tan relevante como lo que se afirma.
EL TERCER AÑO Y LA LÓGICA DEL DESGASTE DEL PODER
En su libro La última encrucijada, el periodista Jorge Liotti describe una secuencia que hoy muchos actores del sistema político observan con renovada atención. Según esa lógica, los gobiernos atraviesan un primer año de asentamiento, con gabinetes que suelen conformarse de manera improvisada al filo de la asunción. El segundo año está marcado por la necesidad de revalidación electoral, lo que tensiona prioridades, gastos y decisiones estratégicas.
El desequilibrio que se genera en ese segundo tramo —ganen o pierdan— impacta de forma decisiva en el tercero, que es el que supuestamente está destinado a gobernar sin interferencias electorales. Y es allí donde, en muchos casos, los gobiernos colapsan: se quedan sin recursos, sin plan y sin financiamiento.
No se trata de un designio del destino, sino de un fenómeno que encuentra fundamento en años de estancamiento económico y desilusión social.
GOBERNAR EL TIEMPO, ENFRENTAR EL LÍMITE
La estrategia del oficialismo parece clara: administrar el tiempo, fragmentar conflictos, postergar definiciones estructurales. En el corto plazo, puede funcionar. Pero el calendario no es un actor neutral.
Las elecciones de medio término, la dinámica social y los datos de la economía cotidiana imponen ritmos propios. El Gobierno aún conserva activos relevantes: un núcleo duro convencido, una oposición fragmentada y un liderazgo presidencial que continúa marcando agenda. Pero enfrenta una novedad que desafía su propio discurso: la realidad empieza a disputar sentido.
Y cuando eso ocurre, la comunicación deja de ser apenas una herramienta de distracción para volver a ser, otra vez, política en estado puro.
09 de septiembre. Desde el Municipio informaron que Juan Pablo García ya se comunicó con Milena Suárez (La Libertad Avanza), Camilo Etchevarren (Juntos por el Cambio) y Gustavo Bianchi (Unión Cívica Radical) para invitarlos a participar del encuentro.
07 de septiembre. Rocío Tedesco, abogada y militante de la UCR del Partido de La Costa desde muy joven, quedó al frente de la organización juvenil del radicalismo bonaerense. Cercana al senador nacional Maximiliano Abad y al diputado provincial Diego Garciarena, su designación representa además el regreso de Adelante Buenos Aires a la conducción de la Juventud Radical provincial después de más de 15 años.
04 de septiembre. El intendente de Pinamar, Juan Ibarguren, adelantó los plazos previstos para las dos obras que transformarán la circulación por el corredor de la Costa Atlántica. El tramo de 72,4 kilómetros hacia Mar Chiquita atraviesa su etapa final, mientras que la nueva autovía de 48 kilómetros entre Mar de Ajó y Pinamar se licitará en octubre. “Viajar va a ser más ágil y más seguro, y eso nos beneficia a todos”, afirmó.
28 de agosto. Carlos Bianco, ministro de Gobierno bonaerense, firmó un convenio con el intendente Juan Pablo García para la construcción del edificio y el dictado por parte de universidades nacionales de carreras referidas al área de nuevas tecnologías.
28 de agosto. La ciudad lanzó la campaña “Sin ir más lejos” para la próxima temporada de verano y confirmó que, desde noviembre, la Cámara Empresaria Hotelera y Gastronómica local se integrará a la Federación Empresaria Hotelera Gastronómica de la República Argentina.
24 de agosto. El jefe comunal peronista, que gobierna el distrito desde 2011, explicó que se trata de “una decisión familiar y personal” aunque aclaró: “No piensen que voy a dejar de hacer política”.
21 de agosto. La nueva casa para el deporte dolorense, una obra que permaneció inconclusa durante más de 16 años, está destinada a los clubes, las escuelas y los deportistas locales y tendrá una capacidad para albergar 1.400 espectadores.
18 de agosto. Fue luego de una reunión del gabinete municipal, encabezado por el intendente Juan de Jesús, con el gerente general de la empresa, que informó que avanza con la revisión de los casos particulares sobre los que ya fueron realizados reclamos.