Suman 337 años y llegaron a la cumbre de un volcán de 4.014 metros de altura
El grupo que realizó el ascenso en el volcán ubicado dentro del parque provincial El Tromen, en la provincia del Neuquén, estuvo encabezado por el legendario expedicionario dolorense Alfredo Barragán.

Alfredo en la cima del volcán, exhibiendo la bandera del CADEI (Centro de Actividades Deportivas, Exploración e Investigación). (Foto: Andar Extremo)
A los 77 años, y en una muestra de vitalidad y superación personal extraordinarias, Alfredo Barragán, el expedicionario dolorense famoso por haber sido el capitán de la mítica Expedición Atlantis en 1984, hizo cumbre en el volcán Tromen, de 4.014 metros de altura, que está ubicado dentro del parque provincial El Tromen, en la provincia del Neuquén, cerca de la localidad de Buta Ranquil.
En un posteo en sus redes sociales y con su característico sentido del humor, Barragán destacó que "¡Llevamos a la cumbre 337 años de vida!”. Una vez más, Alfredo demostró qué tan es cierta es su célebre frase: “Que el hombre sepa que el hombre puede”.
Es que el equipo que llegó a la cima del volcán neuquino estuvo compuesto por otros integrantes del Centro de Actividades Deportivas, Exploración e Investigación (CADEI), institución que Alfredo preside: su hermano Federico Barragán, que tiene 72 años, José Luis Trejo (63) y Alejandro Asensio (71), quienes lograron el ascenso junto al guía Raúl Rebolledo (64).
Según el Observatorio Argentino de Vigilancia Volcánica, el volcán Tromen es un estratovolcán de edad Holocena. Su cumbre se encuentra cortada por dos calderas superpuestas de 3,5 km de diámetro. El Volcán Negro del Tromen (pleistoceno), con una caldera de 5 km de ancho, está inmediatamente al sur del Tromen, y flujos de lava desde este han cubierto parcialmente el borde norte de la caldera. La boca post- caldera del Tromen fue construida entre ambas calderas. Bocas de edad holocenas fueron localizadas en el área del Cerro Michico sobre el flanco NE.
Se reconocen productos efusivos (domos y coladas de lava) y explosivos (ignimbritas), con un rango composicional que incluye términos máficos a silíceos. Al pie del volcán fueron también descritos depósitos volcaniclásticos de bajada.
Sobre la base de crónicas y documentos escritos se conocen 5 erupciones históricas (1820, 1822, 1823, 1827, 1828 d.C.), aunque ninguna de estas edades ha sido confirmada por estudios radimetricos/geológicos. Las coladas y escoriales de composiciones básicas a intermedias que se desarrollan en el sector septentrional del volcán, han sido propuestas de manera indistinta como los productos de las últimas erupciones sobre la base de su preservación y escasa cobertura vegetal.












