Mar del Plata: el histórico shopping Los Gallegos fue comprado por la mayor empresa argentina de bienes raíces
El Grupo IRSA invirtió más de 20 millones de dólares para concretar un viejo anhelo corporativo y oficializó su llegada a la principal ciudad de la Costa Atlántica. Sus directivos prometen modernizar la propuesta de marcas y servicios, sin alterar la identidad histórica del edificio.

El Grupo IRSA destacó que con la compra de Los Gallegos lograron llegar a "una ciudad donde buscaba desarrollar su presencia desde hace años".
El mercado inmobiliario comercial registró un movimiento de alto impacto. El Grupo IRSA (Inversiones y Representaciones Sociedad Anónima), perteneciente al influyente empresario Eduardo Elsztain, anunció "la incorporación del shopping Los Gallegos". Esta operación, que demandó "una inversión superior a los USD 20 millones", sella el desembarco estratégico de la firma en Mar del Plata y apunta a consolidar la propuesta del complejo.
La transacción representa la concreción de un viejo anhelo corporativo para el holding, dueño de los principales shoppings del país, como Alto Palermo, DOT Baires, Patio Bullrich, Abasto y Patio Olmos, entre otros. Según destacaron desde la empresa, con esta compra lograron llegar a "una ciudad donde buscaba desarrollar su presencia desde hace años". De este modo, suman a su red uno de los espacios de mayor arraigo en la vida urbana de la Costa Atlántica bonaerense, según informó Perfil.
Con "más de un siglo de historia", el complejo es parte constitutiva de la identidad local. El inmueble nació como una clásica tienda comercial y, con el correr de las décadas, se consolidó como un punto de referencia ineludible en el centro. Al anunciar la adquisición, el grupo comprador remarcó precisamente que el lugar ocupa un espacio central "en la identidad y la vida de los marplatenses".
Historia y valor patrimonial del nuevo activo
A finales del siglo pasado, el histórico edificio de Tienda Los Gallegos experimentó una profunda reconversión arquitectónica para adaptarse a las nuevas tendencias de consumo. En 1994, la estructura "fue transformada en el shopping que funciona actualmente", en el marco de un proyecto desarrollado por el reconocido estudio de arquitectura Pfeiffer Zurdo.
Debido a su relevancia patrimonial y social, el complejo recibió distinciones institucionales. Desde IRSA recordaron que ese valor cultural "fue reconocido por el Concejo Deliberante de Mar del Plata", cuerpo legislativo que lo declaró formalmente "sitio de interés turístico".
Los datos operativos reflejan su peso en el comercio minorista de la Región. El inmueble se encuentra "ubicado en una de las zonas de mayor circulación peatonal del centro marplatense" y cuenta con una infraestructura de "10.000 m² de superficie comercial, 77 locales" independientes y seis accesos.
El impacto comercial y los planes a futuro
El volumen de público ubica a Los Gallegos en un lugar de privilegio dentro de la plaza atlántica. Según las cifras difundidas, el complejo registra "una afluencia cercana a los 8 millones de visitas anuales", con marcados saltos estacionales que trepan a "picos de hasta 900.000 visitantes mensuales durante la temporada alta" de verano.
De cara a esta nueva etapa operativa, los lineamientos apuntan a potenciar la oferta comercial sin descuidar la historia del edificio. Al respecto, el director de Inversiones (CIO) de Grupo IRSA, Jorge Cruces, expresó: “Queremos acompañar su evolución, preservando aquello que lo hace único y fortaleciendo su propuesta para que siga siendo un lugar de encuentro y experiencias para los marplatenses”.
Con esta adquisición, el conglomerado consolida su presencia federal tras "más de 30 años creando proyectos que impulsan el crecimiento y la transformación en todo el país". Su red queda ahora conformada por "18 centros comerciales, oficinas premium y hoteles emblemáticos como el Llao Llao Resort". En total, la estructura coordina y "genera más de 18.000 empleos directos e indirectos" en la Argentina.
En cambio, el Grupo IRSA no hizo alusiones alguna a la continuidad o no de la totalidad de las fuentes de trabajo, un aspecto que generó preocupación cuando se conocieron las primeras noticias de la venta. De hecho, en marzo pasado, y tras el despido de dos trabajadores cuando la empresa se había comprometido a no echar a nadie, motivó que el Sindicato de Empleados de Comercio denunciara que el proceso de venta podría poner en riesgo más de 250 puestos de trabajo entre directos e indirectos.












