El caso que sacudió a Pinamar durante el inicio del fin de semana tuvo en las últimas horas un giro decisivo. Con el avance de los testimonios y el análisis de pruebas, la Justicia dejó de lado la hipótesis inicial de un ataque al azar y confirmó que la agresión ocurrió en el marco de una pelea entre amigos.
El adolescente, de 16 años, continúa internado en grave estado y su evolución es seguida de cerca por el equipo médico. El golpe que sufrió le provocó lesiones severas y el pronóstico sigue siendo reservado.
EL TESTIMONIO QUE CAMBIO LA CAUSA
Según se pudo reconstruir, las primeras versiones que hablaban de una “patota” no coincidían entre sí. Con el correr de las horas, declaraciones contradictorias y el análisis de cámaras de seguridad llevaron a los investigadores a reordenar la escena.
Finalmente, uno de los jóvenes que integraba el grupo reconoció haber golpeado a la víctima durante una discusión. Quedó detenido e imputado, mientras la fiscalía intenta establecer si hubo más personas involucradas, ya sea participando activamente o sin intervenir para frenar la agresión.
Desde el entorno familiar del adolescente, el impacto fue doble: por la gravedad del cuadro clínico y por el descubrimiento de que el ataque provino de alguien de confianza.
QUÉ SE INVESTIGA AHORA
La causa avanza sobre varios puntos centrales: la secuencia exacta de la pelea, desde el inicio de la discusión hasta el momento del golpe; el rol del resto del grupo, para determinar si hubo coautoría o encubrimiento; las circunstancias previas, incluyendo consumo de alcohol y el contexto de la salida nocturna.
Fuentes judiciales indicaron que el material fílmico de cámaras públicas y privadas será clave para cerrar la reconstrucción.
UN HECHO GRAVE QUE EXCEDE EL CASO PUNTUAL
Aunque el cambio de hipótesis modifica el encuadre judicial, no reduce la gravedad del episodio. La violencia entre jóvenes durante la madrugada vuelve a exponer una problemática que se repite.
En Pinamar —como también ha ocurrido en Villa Gesell— los picos de conflictividad nocturna suelen concentrarse en determinados horarios y zonas, una dinámica conocida por vecinos y fuerzas de seguridad locales.
Mientras el adolescente continúa luchando por su recuperación, la causa sigue en pleno desarrollo y no se descartan nuevas medidas judiciales en las próximas horas.
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31 de julio. El sospechoso fue localizado minutos después de que le avisaran por teléfono a la mujer que se había llevado una bomba centrífuga de agua de su vivienda. El electrodoméstico fue recuperado y devuelto a su propietaria.
31 de julio. Fueron suspendidos por 15 días sin goce de sueldo y perdieron el premio por presentismo al comprobarse que cometieron "una injuria laboral grave" que implica el abandono de sus funciones de prevención, poniendo en riesgo la seguridad pública y la integridad de los vecinos.
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