Mar del Plata: enero cerró con menos gasto turístico y un verano que intenta resistir
El consumo de los turistas cayó cerca de diez puntos durante el mes más fuerte de la temporada, en un contexto de bolsillos ajustados y estadías más cortas. Aun así, operadores y comerciantes coinciden en que el impacto fue menor al que se temía a comienzos del verano.

Al hacer un balance global, en Mar del Plata muchos redondean una caída cercana al 10%, menos pronunciada que en la temporada anterior, pero caída al fin.
Enero volvió a confirmar una tendencia que atraviesa a gran parte del país: el turismo sigue activo, pero con un gasto mucho más medido. Específicamente en Mar del Plata, el principal destino de la Costa Atlántica, el balance del mes mostró una caída cercana al 10% en el consumo, aunque el resultado final fue considerado “menos malo” de lo que se proyectaba antes del inicio de la temporada.
El dato surge de un relevamiento publicado por La Capital de Mar del Plata, que recogió evaluaciones de distintos sectores vinculados al turismo, la hotelería, la gastronomía y los servicios. El diagnóstico es coincidente: hubo visitantes, pero gastaron menos y priorizaron opciones más económicas.
El dato coincide con el relevamiento realizado por ENTRELÍNEAS y publicado el 1 de enero respecto al turismo en las fiestas y de cara a la temporada de verano en el Partido de La Costa: menos consumo y estadías cortas.
En efecto, uno de los factores que más incidió en el balance fue el cambio en el comportamiento del visitante. Se redujeron las estadías largas, crecieron los viajes de pocos días y se consolidó un perfil de turista que analiza precios, evita gastos superfluos y ajusta consumos.
Durante la primera quincena, la ocupación hotelera se mantuvo en niveles moderados, mientras que en la segunda mitad del mes —favorecida por mejores condiciones climáticas— se registraron picos más altos, especialmente los fines de semana. Esa recuperación parcial fue clave para que enero no terminara con números más negativos.
SECTORES CON RESULTADOS DISPARES
El impacto no fue homogéneo. La gastronomía y el entretenimiento nocturno sintieron con más fuerza la baja del gasto promedio, mientras que los balnearios lograron sostener niveles aceptables de actividad en los días de mayor afluencia. En el mercado de alquileres temporarios, la ocupación se mantuvo en valores similares a los del verano pasado, aunque con menor rentabilidad.
Desde el sector hotelero reconocen que muchas tarifas se ajustaron a la baja para sostener la demanda, lo que permitió mantener el movimiento pero achicó márgenes. En paralelo, trabajadores del rubro señalaron que hubo continuidad laboral, aunque sin el volumen de consumo característico de temporadas récord.
UN VERANO LEJOS DEL BOOM
El balance general deja una conclusión clara: enero no fue un gran mes, pero tampoco el escenario crítico que muchos anticipaban. En un contexto económico complejo, Mar del Plata logró sostener el flujo turístico y evitar una caída más profunda.
De cara a febrero, las expectativas están puestas en el movimiento del recambio y en los fines de semana largos, que podrían terminar de definir el resultado final de la temporada.











