17 OCT 2026 - 20:14 | Sociedad

Súper Niño 2026: crece al 83% la probabilidad de un fenómeno histórico y qué puede pasar en la Costa Atlántica

La NOAA actualizó sus proyecciones y anticipó que El Niño podría alcanzar una intensidad sin precedentes desde 1950. El fenómeno puede provocar lluvias superiores a las habituales en distintas regiones de Argentina. Qué se sabe sobre sus posibles efectos en la provincia de Buenos Aires y el verano 2027.

La próxima actualización de la NOAA está prevista para el 12 de noviembre.

El fenómeno climático de El Niño continúa intensificándose y las últimas proyecciones internacionales advierten que podría convertirse en uno de los episodios más fuertes de las últimas décadas. Según el informe publicado el 8 de octubre por la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA), existe un 83% de probabilidad de que alcance una magnitud histórica durante el trimestre octubre, noviembre y diciembre de 2026.

La actualización representa una señal importante para Argentina, donde El Niño suele modificar los patrones de precipitaciones, especialmente en el centro y noreste del país. Sus consecuencias pueden alcanzar a la producción agropecuaria, la infraestructura y distintas actividades económicas.

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) también advirtió sobre los posibles efectos del fenómeno en un informe especial publicado en septiembre, en el que analizó sus consecuencias económicas y sociales para los países de la región.

UN FENÓMENO QUE PODRÍA SUPERAR LOS REGISTROS HISTÓRICOS

De acuerdo con la NOAA, El Niño se fortaleció durante septiembre y las temperaturas del océano Pacífico ecuatorial continuaron aumentando.

En la región conocida como Niño 3.4, uno de los principales indicadores utilizados para estudiar el fenómeno, la anomalía de temperatura alcanzó los 2,1 grados centígrados por encima de los valores de referencia.

El organismo estadounidense considera que existe una elevada probabilidad de que el episodio alcance una intensidad fuerte o muy fuerte durante los próximos meses.

La proyección del 83% corresponde específicamente a la posibilidad de superar el umbral de intensidad de los grandes episodios registrados desde 1950, según el Índice Oceánico Relativo de El Niño (RONI).

Entre los antecedentes más importantes aparecen los fenómenos de 1982-1983, 1997-1998 y 2015-2016, que provocaron alteraciones climáticas significativas en distintas regiones del planeta.

Sin embargo, los especialistas aclaran que una mayor intensidad del fenómeno no significa necesariamente que todas las regiones experimenten lluvias extraordinarias o inundaciones.

QUE PUEDE PASAR EN LA ARGENTINA 

El Niño se caracteriza por un calentamiento anormal de las aguas superficiales del océano Pacífico ecuatorial, que modifica la circulación atmosférica y puede alterar las condiciones meteorológicas en diferentes partes del mundo.

En Argentina, sus efectos suelen observarse especialmente en el noreste y en sectores del centro del país, donde aumenta la probabilidad de precipitaciones superiores a los valores habituales.

El informe de la CEPAL identifica al norte argentino entre las regiones expuestas a posibles excesos de lluvias e inundaciones fluviales.

Estas condiciones pueden generar consecuencias contrapuestas para la producción agropecuaria. Mientras una mayor disponibilidad de agua puede beneficiar determinados cultivos, las precipitaciones excesivas pueden afectar los rendimientos, dificultar las tareas rurales y comprometer caminos e infraestructura.

Por eso, el impacto final dependerá de la distribución de las lluvias, las características de cada región y el momento en que se produzcan.

QUÉ SE ESPERA EN BUENOS AIRES Y LA COSTA ATLÁNTICA 

La evolución de El Niño también resulta relevante para la provincia de Buenos Aires, especialmente ante la proximidad de la temporada de verano.

En el territorio bonaerense, el fenómeno puede favorecer condiciones de mayor humedad y modificar el comportamiento de las precipitaciones. Sin embargo, sus efectos no son iguales en todas las regiones.

Para localidades de la Costa Atlántica como Mar del Plata, Villa Gesell, Pinamar, Santa Teresita, San Bernardo y Mar de Ajó, todavía no es posible establecer que el verano 2027 tendrá necesariamente más lluvias o tormentas debido a El Niño.

La intensidad del fenómeno en el Pacífico no permite determinar por sí sola cuántos días de lluvia tendrá una localidad, ni anticipar temporales específicos.

También intervienen otros factores atmosféricos, entre ellos la circulación de los vientos, los sistemas de presión y las condiciones regionales.

Por ese motivo, los pronósticos estacionales del Servicio Meteorológico Nacional serán fundamentales para seguir la evolución de las precipitaciones y las temperaturas durante los próximos meses.

EL IMPACTO ECONÓMICO TAMBIÉN PREOCUPA 

Más allá de las consecuencias meteorológicas, la CEPAL advirtió que un episodio extremo de El Niño puede generar efectos importantes sobre las economías latinoamericanas.

En su informe especial de septiembre, el organismo estimó que un fenómeno de características extremas podría provocar una pérdida acumulada de al menos el 2% del Producto Interno Bruto regional durante un período de tres años.

El estudio también señala posibles consecuencias sobre los precios de los alimentos, los sistemas energéticos, la infraestructura y los ingresos de los hogares.

Estas estimaciones corresponden al conjunto de América Latina y el Caribe y no representan una previsión específica para Argentina.

QUÉ PUEDE PASAR DURANTE EL VERANO 2027

Las proyecciones de la NOAA indican que El Niño continuará activo durante el verano del hemisferio sur.

El organismo estima una probabilidad superior al 83% de que el fenómeno mantenga una intensidad fuerte o muy fuerte durante el trimestre enero-marzo de 2027.

Esto significa que la temporada turística argentina podría desarrollarse mientras continúa uno de los episodios de El Niño más intensos de las últimas décadas.

No obstante, todavía no existen elementos suficientes para anticipar cómo se distribuirán las precipitaciones durante enero y febrero en cada destino de la Costa Atlántica.

La próxima actualización del informe de la NOAA está prevista para el 12 de noviembre, mientras que el Servicio Meteorológico Nacional continuará difundiendo sus pronósticos climáticos trimestrales.

Esos informes permitirán conocer con mayor precisión las tendencias de temperatura y precipitaciones para el comienzo del verano 2027.

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