Dolores: la fiscalía pidió perpetua para Francisco Reddy por el asesinato de tres miembros de su familia
La defensa alegó que la investigación había sido incompleta y sesgada, por lo que solicitó su absolución. Cuándo se conocerá la sentencia del caso conocido como el triple crimen de Chascomús.

El fiscal Juan Manuel Dávila, a la izquierda, y el defensor oficial, Diego González, ante los integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal Nº 1.
Hoy se desarrolló la jornada de alegatos en el juicio que se sigue en Dolores contra Francisco Waldemar Reddy, un ex policía dolorense acusado de matar a su padre, su hermanito y su madrastra. El fiscal Juan Manuel Dávila realizó la reconstrucción de los hechos que culminaron con la muerte de María Eugenia Suárez (47), Ignacio Reddy (12) y Diego Reddy (44) el 29 de diciembre de 2023, en el establecimiento rural “Los Pinos”, ubicado junto a la ruta 2, en jurisdicción del partido de Chascomús.
Dávila consideró que durante el juicio se probó que el acusado, alrededor de las 18:00 de ese día de finales de año, con una carabina 22, disparó en la nuca, a una distancia de 25 centímetros, sobre la mujer de su padre mientras ella se encontraba cocinando y le provocó instantáneamente la muerte.
El ruido del disparo fue escuchado por Ignacio, quien salió corriendo de la casa al ver la escena que se había producido en la cocina de la vivienda. Francisco lo alcanzó en la cercanía del galpón cercano y le disparó en el abdomen y luego le propinó fuertes golpes en la cara y el cráneo. El niño siguió con vida, pero falleció al llegar al Hospital de Chascomús.
Según la cronología presentada por el fiscal, Diego Reddy se encontraba cortando el pasto con un tractor y se acercó a la casa al escuchar los ruidos. Lo que presenció lo hizo huir, pero unos 200 metros más allá de la casa fue alcanzado -también en el cráneo- por los disparos de su hijo.
Según el fiscal Juan Manuel Dávila, el móvil que lo llevó a cometer el triple homicidio fue económico, sumado a los celos que le provocaba la nueva situación familiar de su padre. Francisco tenía fuertes deudas con la tarjeta de crédito y el día anterior al crimen había comprado una camioneta. Ese mismo día, había concretado la venta de 18 animales de su padre, sin que su progenitor hubiera estado enterado. Dávila también tomó en cuenta los testimonios de los hijos de María Eugenia Suárez, que daban cuenta de las rispideces que Francisco tenía con ellos y con su madre.
Otro de los puntos claves en el alegato de la fiscalía fueron las sucesivas coartadas que fue planificando el acusado, incluyendo un supuesto secuestro extorsivo. Por todo ello solicitó la prisión perpetua por homicidio calificado por alevosía, en concurso real con homicidio simple y agravado por el vínculo.
El segundo alegato fue el del defensor oficial, Diego González, quien estableció en su exposición que la investigación llevada adelante había sido incompleta y sesgada. Tuvo como eje central la posibilidad no investigada de que hubiera otra persona más con Francisco Reddy en el lugar de los hechos, lo que siembra dudas sobre la autoría de los asesinatos. Tomó como prueba central una huella digital en la camioneta y los informes de las empresas telefónicas que ubican en las cercanías del establecimiento rural “Los Pinos” a un amigo del imputado, Luis Pirali, cuya participación nunca fue investigada. Por eso, pidió la absolución de su defendido por considerar que la prueba no es contundente para afirmar que haya sido el autor del hecho.
Finalmente se anunció que la sentencia de los integrantes del Tribunal Oral en lo Criminal Nº 1, Christian Ariel Rabaia, María Claudia Castro y Juan Paulo Gardinetti, se conocerá el próximo 5 de octubre.












