08 SEP 2026 - 10:24 | Sociedad
Judiciales

Mar del Plata: condenan a 8 años de prisión a uno de los tres jefes de la “Liga de Compradores”

El Tribunal Oral en lo Criminal Nº 1 de Mar del Plata encontró culpable a Héctor Ricardo Monteros, uno de los líderes de la organización dedicada a amenazar a posibles compradores en remates judiciales para quedarse con los bienes subastados a un precio considerablemente menor.

De 511 subastas finalizadas en Mar del Plata, 324 habrían quedado en manos de integrantes vinculados a “La Liga”, según los datos incorporados al expediente. (Foto: El Marplatense)

Durante años fueron la pesadilla de los remates judiciales. Llegaban en grupo, “apretaban” a los posibles compradores que actuaban de buena fe y se quedaban con los bienes que se subastaban a precios muy bajos. Después, los revendían y hacían una buena diferencia. Se los conoció como “La Liga de Compradores” o, simplemente, “La Liga”. 

Ayer, el Tribunal Oral en lo Criminal Nº 1 de Mar del Plata condenó a 8 años de prisión a Héctor Ricardo Monteros, por considerarlo responsable de integrar y liderar la asociación ilícita. Monteros quedó detenido luego de que se conociera la sentencia de un juicio en el que se probó que la organización que él integraba operó para alterar el desarrollo de subastas judiciales mediante amenazas, intimidaciones y agresiones contra potenciales compradores.

La investigación se inició hace más de 13 años y estuvo a cargo de la Fiscalía de Delitos Económicos y del Cuerpo de Ayuda Técnica a la Instrucción (CATI). Según se determinó durante el proceso, la organización funcionó al menos entre 2013 y octubre de 2018 con una estructura de más de 20 personas que tenían diferentes roles: comandar el grupo (jefes), fingir ser compradores (“inversores”) y amenazar a los posibles interesados (“factores de presión”). 

Ya la justicia marplatense había condenado a otros integrantes de la organización, como Julio César Consorte y Pablo del Corazón de Jesús Quiroz, identificados como “mano de obra” a la hora de “apretar” a posibles compradores, en tanto que Miriam Elizabeth Lamas, una de las “inversoras”, no llegó a juicio oral debido a que obtuvo la suspensión del juicio a prueba.