26 AUG 2026 - 16:33 | Sociedad
Historias

Mar de Ajó: murió Jorge Williams, el histórico sastre de los "trajes patrios"

Vivía hacía más de un año en el Partido de La Costa, junto a un familiar que lo cuidaba mientras se recuperaba de las secuelas de un ACV. Tenía 84 años y era reconocido por sus coloridos trajes, que lo convirtieron en un símbolo de la cultura popular argentina.

Williams dedicó más de 73 años de su vida a la confección y su talento lo llevó a vivir en México y a abrir su propio atelier en el barrio porteño de Palermo.

La muerte de Jorge Williams, ocurrida este martes a los 84 años en Mar de Ajó, Partido de La Costa, cerró la historia de uno de los personajes más singulares de la sastrería argentina. Conocido por sus llamativos trajes de colores, capas y conjuntos confeccionados con materiales reciclados, transformó la vestimenta en una forma de expresión personal que lo convirtió en una figura reconocida en las calles de Buenos Aires y del sur del país.

El histórico sastre de los "trajes patrios" y que se convirtió en un ícono en ocasión de los Mundiales, falleció a los 84 años en Mar de Ajó. El legendario diseñador chubutense murió el martes 25 de agosto de 2026 en la localidad costera, donde residía desde hacía más de un año bajo el cuidado de un familiar mientras se recuperaba de las secuelas de un ACV. 

Williams se convirtió en un verdadero símbolo de la cultura popular argentina. Su figura cobró enorme notoriedad pública por su costumbre de asistir a votar en cada jornada electoral luciendo extravagantes trajes con los colores de la bandera argentina, acompañados por una capa y una galera a tono.

A lo largo de su vida confeccionó más de 200 trajes únicos, elaborados con retazos de tela y etiquetas reutilizadas. Para Williams, cada una de esas prendas tenía un valor especial. “No los vendo. Son míos. Son mis hijos”, solía responder cuando alguien intentaba comprar alguna de sus creaciones.

Había nacido en Dolavon, Chubut, en 1942. Su historia con la sastrería comenzó cuando tenía apenas 10 años. En 1952, mientras cursaba la escuela primaria en el Valle del Chubut, sufrió castigos por escribir con la mano izquierda, una práctica que entonces era vista con prejuicios por algunos docentes.

Tras repetir un grado, su padre tomó una decisión que marcaría su futuro: lo llevó a aprender el oficio de sastre. Lo que comenzó como una alternativa laboral terminó convirtiéndose en la base de una trayectoria creativa que lo acompañó durante toda la vida.

Entre telas, agujas y dedales, Williams desarrolló una visión propia de la moda. Con el tiempo, sus diseños dejaron de responder a las tendencias tradicionales para reflejar una búsqueda personal basada en la originalidad y la libertad.

Más allá de sus prendas multicolores, Williams se hizo conocido por sostener una filosofía de vida ligada a la autenticidad, consignó La Voz del Interior. Una de sus frases más repetidas resumía esa idea: “Ser libre es vestirse como uno quiere”.

Su imagen ganó notoriedad en distintos momentos, especialmente cuando asistió a votar vistiendo prendas con los colores de la bandera argentina, una escena que se viralizó en redes sociales y medios de comunicación.

Su rutina cotidiana también llamaba la atención. Incluso después de los 80 años mantenía hábitos vinculados a la actividad física, con ejercicios, atletismo y prácticas deportivas en espacios públicos.

Durante su trayectoria vistió a figuras de la política como los gobernadores Atilio Viglione, Mario Das Neves y Adolfo Rodríguez Saá. También expresó su deseo de confeccionar prendas para Diego Maradona y Lionel Messi, nombres que admiraba profundamente.

Con su fallecimiento desaparece una figura que hizo de la sastrería mucho más que un oficio. Su legado queda reflejado en cientos de prendas creadas a mano y en una idea que defendió durante décadas: la ropa como una herramienta para expresar identidad, creatividad y libertad personal.