Pinamar: ahogado económicamente, el Cariló Golf lotea su cancha para construir 60 viviendas unifamiliares
Sus dueños tomaron la decisión ante la imposibilidad judicial de avanzar con la construcción de un hotel. Cada uno de las residencias tendrá entre 2000 y 3000 metros cuadrados. La iniciativa también contempla rediseñar el campo de juego, que quedará reducido a la mitad (9 hoyos).

El intendente de Pinamar, Juan Ibarguren, que la decisión tomada por los responsables del Cariló Golf “genera preocupación”.
El Cariló Golf anunció el cierre de sus puertas para este jueves 30 de abril de 2026, tras confirmar que la operación del complejo se volvió “económicamente inviable”. A través de un comunicado oficial, la administración del predio de 41 hectáreas, ubicado en el centro geográfico de la localidad perteneciente al partido de Pinamar, explicó que la decisión se tomó tras años de sostener una operación con pérdidas operativas constantes.
“El cierre no es un punto final, sino una instancia necesaria para encontrar una alternativa que permita sostener, al menos en parte, la actividad golfística en el futuro”, afirmaron desde Cariló Golf mediante un comunicado que hicieron circular a menos de 72 horas del cierre definitivo de sus instalaciones.
A diferencia de otros clubes, Cariló Golf no cuenta con una base de socios que aporten una cuota social, lo que obliga a que el mantenimiento dependa exclusivamente de actividades complementarias que hoy resultan insuficientes, según un informe publicado por La Nación.
Una posible solución había sido la construcción de un hotel en el predio, pero una acción judicial de un grupo de vecinos paralizó el proyecto pensado para compensar el déficit operativo. La iniciativa se presentó hace 5 años y apuntaba a un establecimiento 5 estrellas proyectado sobre 15.000 m2, que representan el 1,5% del total del predio.
Se aprobó por Ordenanza 6087/21 en el Concejo Deliberante de Pinamar pero lleva 3 años paralizado en tribunales por una presentación del Foro de Amigos de Cariló, que desde entonces advertía respecto de un eventual impacto ambiental de dicho desarrollo inmobiliario.
La salida de emergencia para la coyuntura aparece ahora con una nueva idea que combina golf con desarrollo inmobiliario: una cancha reducida a 9 hoyos que mantendrá la esencia e identidad del lugar y la otra mitad loteada como para recibir viviendas unifamiliares, un uso que ya está previsto en la zonificación original del predio. Ya acercaron a la Municipalidad esta idea que propone un loteo sobre parte de lo que hasta el último día de abril es una cancha de 18 hoyos.
“Es la opción que nos permitirá que Cariló siga teniendo golf”, contó Nelson Valimbri, copropietario del Cariló Golf junto al desarrollador Fabián Narváez, a La Nación. Si bien en un momento se evaluó la posibilidad de destinar la totalidad del predio a construcciones, lo que implicaba mayor rentabilidad con casi 120 lotes posibles, primó la historia del lugar –también alguna opinión de la intendencia– y se decidió mantener un campo de golf que será rediseñado, ahora con la mitad de los hoyos (9), como tuvo en los inicios del predio.
Valimbri confirmó que, una vez que la iniciativa cumpla el circuito de trámites que implica aprobaciones por la Secretaría de Planeamiento municipal, audiencia pública y el Concejo Deliberante, saldrán a la venta los lotes. Si bien en principio se pensó en 60, lo más probable es que sean entre 50 y 56 con una particularidad: cada uno tendrá entre 2.000 y 3.000 metros cuadrados. Un producto que por superficie casi no existe en Cariló. “Estamos tratando de cuidar y priorizar la densidad”, comentó.
El intendente de Pinamar, Juan Ibarguren, reconoció a La Nación que la decisión tomada por los responsables del Cariló Golf “genera preocupación” porque entiende que la institución y el deporte que concentra “son parte de la identidad del lugar”.
Aun así, tiene en cuenta que se trata de un predio privado y una resolución sobre su destino de quienes son sus titulares “en un contexto donde la actividad se volvió económicamente inviable”. En cuanto a la nueva iniciativa, el jefe comunal advirtió que corresponde recibirla, analizarla en cuanto a las normativas vigentes para el distrito y “garantizar el cuidado del entorno y la identidad de Cariló”.
El nuevo campo de juego de 9 hoyos implicará un rediseño de la cancha, que se encargará a Dusenberry Design, un estudio de Estados Unidos especializado en la materia. “Será la mejor cancha posible y, ojalá, también pueda ser la mejor cancha de 9 hoyos”, comentó Valimbri, e insiste en la posibilidad de doble tee de salida y doble Green o doble bandera. Así permitiría a los golfistas jugar como en general más les gusta, que es a 18 hoyos. Con el nuevo proyecto también se anticipa un rediseño y mudanza del club house actual que tiene el predio.












