Jueves 02 de abril de 2026
02 APR 2026 - 12:48 | Sociedad

Dolores: un rosedal para la memoria busca homenajear a los caídos en Malvinas

La propuesta de Hernán Juárez plantea replicar simbólicamente el cementerio de Darwin con 230 rosales en una plaza de la ciudad. El proyecto, con fuerte carga emotiva y valor educativo, lleva años en gestión y aún espera su concreción.

Plaza Soldados dolorenses en la ciudad de Dolores.

El cementerio de Darwin dibujado con rosales: ese es el proyecto que un dolorense propone para homenajear a los caídos en Malvinas, incluido su coterráneo José Luis Rodríguez. 

Hernán Juárez, apasionado por la jardinería, docente ya jubilado del área en la Escuela Agraria "Osvaldo Magnasco", lleva varios años proponiendo a los distintos gobiernos municipales un proyecto de homenaje a los soldados de Malvinas en la plaza que los honra en su ciudad natal. 

Tenía 14 años en 1982 y siente que, de alguna manera, fue también un “chico de la guerra”.  "Mira, nosotros también fuimos los chicos de la guerra, los que nos tuvimos que quedar acá, que no pudimos ir, porque el sentimiento de ese momento era que todos queríamos ir a la guerra”. 

Con Malvinas como sentimiento profundo, ya adulto, viajó a las islas. “Me leí todos los libros que pude tener a mano pero cuando estás allá es un panorama totalmente distinto y sirve para valorar lo que hicieron de estos 10 000 hombres”, explica.

Por supuesto que en ese viaje, el cementerio de Darwin fue un punto clave, tremendamente movilizante. Y ahí surgió la idea del rosedal. Se trata, entonces de representar con 230 rosales las 230 cruces de las tumbas de los soldados fallecidos.  Flores para recordar a los caídos. La vida y la muerte unidos por el recuerdo. 

Un antecedente: Juárez fue el mentor de la idea de colocar 55 especies arbustivas en la plazoleta en la que se encuentra el avión que recuerda al piloto dolorense Gustavo García Cuerva, muerto en combate. Son 55 plantas que recuerdan a los 55 pilotos que quedaron en las islas. 

Juárez ha llevado el proyecto del rosedal a los distintos responsables del área de Espacios Verdes y Obras Públicas, tanto del actual gobierno municipal como del anterior, y en todos encontró buena acogida aunque todavía no ha llegado a concretarse. 

“No es tanto el tema de comprar las rosas, sino después el tema de la seguridad, para que no se estropee. Lleva todo un trabajo más cultural que de jardinería. Ahora hay un plan de modernización de la plaza y se hizo una cerca imitando lo que vi en el cementerio de Darwin”, señala.

Una de las alternativas que Juárez considera que puede ser necesario es ​​"hacer un trabajo muy fino en lo cultural y todos sepan de qué se trata. Incluso se barajó la idea de que la gente fuera la que donara los rosales”. También habría información de cada uno de los soldados caídos, para preservar la historia, y una imagen de la Virgen de Luján. 

“En algún momento se va a dar”, sostiene Juárez con optimismo, y espera que la difusión y el conocimiento de la propuesta pueda hacer que se acerque más a su concreción. Y que florezca el homenaje a los caídos, transformando el dolor y el recuerdo en cientos de rosas.