Martes 24 de marzo de 2026
24 MAR 2026 - 11:16 | Sociedad

Memoria, Verdad y Justicia: qué pasó en Dolores durante la Dictadura que comenzó en 1976

Desapariciones, listas negras y el encubrimiento de los Vuelos de la Muerte fueron episodios nefastos de la historia de la ciudad.

Hoy se conmemoran 50 años del golpe cívico militar.

¿CUÁLES FUERON EN DOLORES LOS EFECTOS DE LA REPRESIÓN DESATADA EN LA DICTADURA QUE COMENZÓ HACE 50 AÑOS?

La Comisión por la Memoria Dolores comenzó en los últimos días una serie de publicaciones de biografías de personas nacidas en la ciudad que fueron desaparecidos a partir de 1976. Todos ellos fueron “chupados” en sitios diferentes a su lugar de nacimiento, pero no es esto suficiente para decir que “aquí no pasó nada”. 

Una anécdota recogida por el fallecido periodista Ramón Pérez dice que el interventor militar que llegó a derrocar al intendente peronista Mario Tamayo trajo una lista de supuestos “subversivos”, esto es, candidatos seguros a la desaparicion y que fue el profesor César Vilgré La Madrid, un hombre muy respetado e insospechado de simpatías con políticas de izquierdas, quien lo hizo desistir, indicando que “acá no hay subversivos”. 

La intervención del Colegio Nacional también dejó una lista negra de profesores que osaron criticar la decisión ministerial de reincorporar a un estudiante que había sido expulsado por inconducta. Sus nombres estuvieron en los archivos de la temible DIPBA hasta que fue disuelta y las tristemente famosas fichas pasaron a la custodia de la Comisión Provincial por la Memoria. 

Pero la participación de la justicia de Dolores en el ​encubrimiento de los Vuelos de la Muerte fue quizás el episodio más doloroso de esos tiempos, sobre todo porque es un capítulo que aún no ha sido cerrado. 

En diciembre de 1978 aparecieron en las costas de Santa Teresita y otras localidades de la cosa atlántica una gran cantidad de cadáveres. Muchos de los testigos de estos hallazgos -la mayoría bomberos voluntarios- indicaron que estos cadáveres se hallaban desnudos, con las manos atadas y diferentes quebraduras y lesiones que daban cuenta de que habían sido torturados. Algunos hasta tenían heridas de bala. Las quebraduras de los miembros indicaban que habían sido arrojados desde gran altura. 

Esos cuerpos fueron inmediatamente enterrados como NN en el cementerio de General Lavalle, por orden del entonces juez Carlos Facio, titular del juzgado nº1 de este Departamento Judicial desde agosto de 1976. Facio frenó toda investigación, ordenó el ocultamiento que fue llevado adelante además por el médico de policía Miguel Cabral quien fraguó las autopsias y no consignó ninguno de los indicios de torturas. 

En 2022 Facio, Cabral, el responsable del cementerio de Lavalle y otros policías fueron procesados por el encubrimiento de este terrible episodio de la historia nacional  y la causa fue elevada a juicio. Aún no se ha podido fijar la fecha para la audiencia y todos los imputados están libres, sin haber sido juzgados. 

En el cementerio de General Lavalle, hoy señalizado como lugar de memoria, fueron identificados los cuerpos de Azucena Villaflor, fundadora de Madres de Plaza de Mayo y la monja francesa Leonie Duquet, junto con cerca de 30 cadáveres más aparecidos en las costas de la región.