Viernes 12 de julio de 2024
09 JUL 2024 - 11:27 | Sociedad

La historia de los dolorenses que cocinan solidariamente en las fechas patrias

Mario Vázquez es profesor de Matemática y tiene una pequeña empresa de catering. Con sus mozos y algunos colegas realizan hoy, 9 de julio, una comida para compartir. La situación económica y el aumento de las personas que se acercan a buscar alimentos.

Desde ayer preparan esta gran comida patria.

Mario Vázquez alterna su vida laboral entre la docencia y un servicio de catering. Desde la santiagueña ciudad de Frías, llegó a Dolores y aquí se instaló, sin olvidar ni el acento al hablar ni la acción de su madre y su tía, que todos los días del Niño organizaban en su casa un chocolate para todos los chicos del pueblo, a partir de donaciones de los comerciantes del lugar.

Con ese recuerdo familiar, desde el año pasado organiza para el 25 de mayo, el 9 de julio y el 24 de diciembre, una comida solidaria que se comparte con quienes se acerquen a su casa y también con los merenderos de la ciudad. Con el plantel de mozos que trabajan en los servicios de catering y algunos compañeros de su otro trabajo, Mario cocina para una cantidad cada vez más grande de gente que busca un plato calentito. 

“El año pasado hicimos 100 docenas de empanadas, en coordinación con el curso de cocina del Centro de Formación Profesional que justo estaban aprendiendo masas,  el 24 de diciembre mayonesa de ave, el 25 de mayo del año pasado hicimos un locro y el pasado, arroz con pollo”, cuenta. 

La situación de este invierno feroz, en todo sentido, ha hecho que la cantidad de gente que se acerca a buscar su plato aumente exponencialmente. “El 25 de mayo pasado hicimos 500 porciones. Esa vez hubo una fila que llegaba a la esquina de gente con su táper y suponen que hoy, al mediodía, se produzca algo similar.  

Desde la noche del lunes están trabajando para preparar el guiso de fideos y pollo que realizarán con el aporte de los mismos proveedores a los que les compra cuando debe hacer un evento y otros dolorenses que hacen su aporte solidario. “Un litro de aceite, un paquete de fideos suma, y cada vez son más los que se acercan”, explica.

“Cada vez hay más gente que necesita comida. Los merenderos cada vez necesitan más y la cantidad de personas que vinieron aumenta. Y eso es muy triste”, dice, al mismo tiempo que, paradojalmente, se muestra muy satisfecho del grupo que se arma para trabajar solidariamente.